Estimado amigo/estimada amiga del derecho a la alimentación:
¡Es el #DíaDerechosHumanos!
Esta celebración del Día de los Derechos Humanos tiene lugar en un año marcado por la pandemia de la COVID-19, lo cual pone en evidencia la necesidad de reconstruir para mejorar, asegurándose de que los derechos humanos sean el motor para los esfuerzos de recuperación. Es una ocasión especial para recordar la universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos, incluido el derecho a la salud, la educación, la vivienda, el trabajo decente, la seguridad social y, en general, un nivel de vida adecuado.
La comunidad internacional ha venido apoyando con firmeza este enfoque en los últimos meses. En concreto, en el Acto de alto nivel sobre el fortalecimiento de la gobernanza mundial de la seguridad alimentaria y la nutrición, organizado por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, en el evento del Día Mundial de la Alimentación y en el lanzamiento de la Coalición Alimentaria, donde los participantes clamaron al unísono la importancia de fortalecer el compromiso con el derecho a una alimentación adecuada.
El Premio Nobel de la Paz otorgado recientemente al Programa Mundial de Alimentos es un llamado de atención hacia las millones de personas que no pueden alimentarse dignamente. Al mismo tiempo, es un impulso a trabajar mano a mano para acabar con el hambre y la pobreza, transformar los sistemas alimentarios para que sean saludables y sostenibles, y combatir y adaptarse al cambio climático.
El mundo ha hecho grandes avances que han sentado las bases para alcanzar la Agenda 2030, pero todavía tenemos por delante una ardua tarea. Casi 700 millones de personas no tienen suficiente para comer, y la pandemia podría provocar que 132 millones de personas más se vieran abocadas al hambre a finales de 2020.
Este año pasará a la historia como un punto de inflexión debido al nuevo virus y su impacto. Ahora bien, los problemas que esta crisis ha sacado a la luz llevan con nosotros desde hace mucho tiempo, aunque de manera silenciosa.
Tenemos ante nosotros la oportunidad única de crear sociedades más equitativas que permitan que todos disfrutemos de los derechos humanos. Necesitamos actuar ahora y tomar acciones concretas con enfoque en los grupos más vulnerables. Para ello, herramientas como las Directrices sobre el derecho a la alimentación pueden ser de gran utilidad en cada actuación política.
Evitemos a toda costa que la COVID-19 se convierta en una crisis alimentaria. Empecemos hoy mismo y defendamos los derechos humanos.
Esperamos que disfrute de esta edición especial de nuestro boletín y se una a la celebración de los derechos humanos de todas las personas, situando a las personas en primer lugar, en favor de una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y mejores vidas.
El Equipo de Derecho a la Alimentación de la División de Transformación Rural Inclusiva e Igualdad de Género de la FAO
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