En todo el mundo, se estima que alrededor del 14 por ciento de los alimentos producidos se pierden entre la consecha y la venta minorista. Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos es fundamental para mejorar la seguridad alimentaria de los grupos vulnerables y disminuir la huella ambiental de las actividades de producción de alimentos. La consecución de esta meta tiene el potencial de contribuir a varias dimensiones de la Agenda 2030, tales como la erradicación de la inseguridad alimentaria y el hambre (ODS 2), la mejora de la gestión sostenible del agua (ODS 6), la lucha contra el cambio climático (ODS 13), así como la mejora de la sostenibilidad de los ecosistemas marinos y terrestres (ODS 14).
En ocasión de la segunda celebración del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, les informamos sobre una serie de nuevas iniciativas encaminadas a reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, un objetivo firmemente anclado en la Agenda 2030. Les presentamos el nuevo informe de la FAO, "Seguimiento de los progresos relativos a los indicadores de los ODS relacionados con la alimentación y la agricultura correspondientes a 2021" y sus principales conclusiones sobre el indicador 12.3.1, y repasamos juntos "El estado mundial de la agricultura y la alimentación (SOFA, 2019)", que proporcionó una imagen completa de los alimentos después de la cosecha en el mundo. También exploramos la base de datos sobre pérdida y desperdicio de alimentos y revelamos el curso de aprendizaje electrónico sobre el Índice de pérdidas de alimentos (IPA) de la FAO.
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